8 de cada 10 personas padecerán algún tipo de dolor en la zona lumbar a lo largo de su vida

  • Una enfermedad de gran impacto en la salud, la familia y economía del paciente y el Estado.

  • Esta dolencia tiene un impacto importante a nivel psicológico, pues afecta la funcionalidad del paciente.


De acuerdo con expertos la lumbalgia o dolor de espalda baja es uno de los dolores crónicos más frecuentes. Se estima que 8 de cada 10 personas padecerán algún tipo de dolor en la zona lumbar a lo largo de su vida, cuando esta afección se prolonga por más de tres meses es denominada dolor lumbar crónico, una enfermedad en sí misma y una de las principales causas de discapacidad en el mundo.


Esta cifra podría ser aún más alta por factores como el teletrabajo, que ha hecho que un número cada vez mayor de personas descuiden su postura al trabajar en sillas que no son ergonómicas, como las del comedor de la casa, desencadenando dolor de espalda baja que puede llegar a cronificarse si no es tratado a tiempo.


En ese sentido, los resultados de un estudio desarrollado por ACED indican que el 61 % de las personas consultadas, refirieron que su capacidad laboral se vio afectada de manera muy importante o moderadamente importante, como consecuencia del dolor crónico, incluido el lumbar. A su vez, el 21 % de los encuestados que padecen algún tipo de dolor crónico, indicaron que han tenido incapacidad laboral debido a las limitaciones para caminar, interactuar socialmente e incluso dormir. El 54 % de ellos manifestó que vio afectada su esfera social y el 45 % su vida afectiva.


“Esta dolencia también tiene un impacto importante a nivel psicológico, pues se afecta la funcionalidad de la personas, lo que puede llevar a que también desarrollen depresión, al ver afectada su actividad del día a día en acciones como caminar, desplazarse, trabajar, practicar un deporte,” agrega Camlo Mojica, director médico de Grünenthal Colombia.

Es así como la lumbalgia es una enfermedad que tiene consecuencias que trascienden el plano individual. Por un lado, afectan al sistema de salud, que debe destinar recursos cada vez mayores, especialmente en aquellos casos en que no se acude oportunamente al médico. Por otra parte, se disminuye la productividad de las personas pues se está tramitando un creciente número de incapacidades por esta razón y además, impacta la salud mental de quienes lo padecen.


“El dolor crónico es una enfermedad muy común y por desconocimiento, el paciente tiende a normalizar y automedicarse sin supervisión médica, lo que puede ocasionar diferentes complicaciones como sangrado gastrointestinal, falla renal, daño hepático o problemas cardiovasculares, especialmente entre pacientes de edad avanzada o con patologías preexistentes que ya son tratadas con otras medicinas base”, agrega el doctor Mojica.


¿Qué hacer?

Lo más importante es no normalizar el dolor. Es fundamental ir al médico de manera oportuna tan pronto como se identifique y no automedicarse.

“Lo anterior es clave, pues permite que los pacientes cuenten con mejores posibilidades. Además, evita que un dolor agudo se convierta en crónico, es decir, que se transforme en una enfermedad que obligue a realizar diferentes consultas, terapias y otros procedimientos, que afectan, tanto al paciente como al sistema de salud”, señala Mojica.

Parte de lo anterior implica también seguir las indicaciones del médico tratante y no automedicarse. Siempre debe ser un profesional de la salud quien establezca el tratamiento adecuado, ya sea farmacológico o no, según el origen y la intensidad del dolor de acuerdo a las necesidades específicas de cada paciente.


“El dolor crónico es uno de los problemas de salud más subestimados en el mundo y nuestras actividades y esfuerzos hacia nuestra visión de Un Mundo Sin Dolor están enfocadas en apoyar a los profesionales de la salud y a los pacientes para que cada vez haya mayor conocimiento en el diagnóstico y manejo de esta enfermedad”, explicó Javier Prada, Gerente general Grünenthal Colombia.

¿Cuál es el impacto del dolor crónico?

De acuerdo con el más reciente estudio de la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor (ACED) se estima que el 26% de los colombianos padecen dolor crónico, cifra que preocupan a los especialistas, teniendo en cuenta que debido a la pandemia va en aumento, no solamente porque la enfermedad puede ser una de las consecuencias del COVID-19, sino por el número de pacientes que dejaron de asistir a centros de salud y perdieron continuidad en sus tratamientos.


Pero ¿qué es un dolor crónico? De acuerdo con el Ministerio de Salud y Protección Social, el dolor crónico se caracteriza por persistir durante más de tres meses[5]. Puede tener un origen multicausal; es decir, puede tener como antecedentes una infección, algún problema de espalda o enfermedades como el cáncer, la artritis, la fibromialgia o factores psicológicos. Incluso, puede ser un golpe con algo que se hace crónico con el tiempo.


“Es necesario que pacientes, especialistas y médicos de atención primaria estén preparados para atender este padecimiento. Un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado, incrementa la probabilidad de mejorar la calidad de vida del paciente”, anota Camilo Mojica, director médico de Grünenthal Colombiana.


El dolor crónico es reconocido desde el 2019 como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la CIE-11 (clasificación internacional de enfermedades), sin embargo existe mucho desconocimiento sobre esta patología. Adicionalmente, según la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) y la Federación Europea del Dolor (EFIC): una de cada tres personas es incapaz de mantener un estilo de vida independiente debido a su dolor, de allí la necesidad e importancia de esta conversación en el país, y que cada vez haya más pedagogía para los pacientes, especialistas y cuidadores.


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